lunes, 14 de abril de 2008

Vagancia suma

Pero qué vago que estoy, leches. Entre mi vagancia congénita, el cambio de hora, que la luna está en Júpiter camino de Saturno, y que intuyo la presencia impepinable de la Señora Alergia Primaveral en mi vida, me paso el día bostezando por los rincones, sentándome en la primera silla que ven mis ojos, dormitando en la sala de profesores y pensando que, para qué voy a escribir nada en este blog si todo lo que yo querría decir, ya lo ha hecho Ian McEwan en Expiación. Y eso que solo voy por las primeras páginas:

Podía escribir la historia tres veces seguidas, desde tres puntos de vista; lo que la emocionaba era la perspetiva de libertad, de verse exonerada de la lucha engorrosa entre el bien y el mal, los héroes y los villanos. Ninguna de las tres versiones era mala ni tampoco especialmente buena. No necesitaba enjuiciar. No tenía que haber una moraleja. Solo había que mostrar mentes separadas, tan vivas como la suya, luchando contra la idea de que otras mentes estaban igualmente vivas. No era solo la maldad y las intrigas las que hacían infeliz a la gente, sino la confusión y la incompresión; ante todo, era la incapacidad de comprender la sencilla verdad de que las demás personas son tan reales como uno. Y solo en un relato se podía penetrar en esas mentes distintas y mostrar que valían lo mismo. Era la única enseñanza que debía haber en una historia.
Expiación. Ian McEwan.

Presiento que la novela me va a gustar muchísimo (no vi la película a propósito para que me diera tiempo a leerla primero). Por lo pronto, la prosa de este hombrecito ya lo está haciendo independientemente de lo que me está contando.

8 comentarios:

Deira dijo...

Me intrigó la sinopsis de la película y ahora me acabas de intrigar tú con las líneas que has puesto. Interesante, jum. Puede que lo añada a mi lista de libros a leer después del Geralt de Rivia xD

(Y QUÉ ES ESO DE LA VAGANCIA?! NO TE MOTIVABA EL VERANO, EH EH EHHH??? *collejea)

Fernando Alcalá dijo...

A mí me está gustando... Por ahora. Que luego nunca se sabe.

Claro que me motiva el verano, pero tú ves rastros de verano por algún lado? eh? Eh? EH?)

Tawaki dijo...

Yo también prefiero leer antes que ver, pero no siempre me da tiempo.

Te dejamos que leas un poco, pero con la condición de que vuelvas pronto a contar más cosas.

Ya estás tardando.

Un abrazo.

Tawaki dijo...

Es curioso, pero mientras yo pasaba por aquí, tú estabas en mi blog...

Fernando Alcalá dijo...

A sus órdenes, mi general Tawaki. Y sí, qué curioso que estuviéramos en el mismo momento en la casa del otro. Todavía sigo flipado por las fotos de los cristales. Bueno, más bien estoy flipado por el hecho de que existan. Qué fuerte. Qué bonitos.

leo dijo...

Jejeje, ¿el señor Mc Ewan te ha servido de pistoletazo para la entrada de "mañana"? ¿Será la envidia el motor del mundo? (¿O será la admiración, si queremos conservar la candidez y el karma?)
Besossssss.

Fernando Alcalá dijo...

Pues no lo había pensado, Leo, pero en mi caso seguramente que sea la envidia, que mi madre me ha dicho siempre que culo que veía, culo que quería (encima eso fue empeorando a medida que me hice mayor y descubrí los culos de verdad. Qué le vamos a hacer. Nadie es perfecto...)

leo dijo...

Jajajajaja, Fer. Siempre me haces reír. Ojito con los culos, que los carga el diablo.
Oye y lo del diario de Patricia me parece súper bien. Ruth, ¿te apuntas?