Me muero por muchos motivos. El primero: El cansancio (el físico, el psicológico y el emocional). El segundo, pues luego os lo digo.
Me ha tocado ser tribunal de la Oposición de este año. No hace más de dos que me la saqué y ya me ha tocado evaluar cómo lo hacen algunos de mis compañeros de clase. Es agotador, no solo por la carrera a contrarreloj que los señores de las administraciones públicas nos imponen llevar (cobrando una mierda, todo sea dicho) sino porque, perfectito y pefeccionista que es uno, intenta hacer su labor lo más profesional posible y eso conlleva un desgaste de calcio, potasio y azúcares y demás nutrientes cerebrales que me deja turulato para el resto del día.
Pero, ¡oh, condena!, no puedo permitirme estar turulato porque mi chica también está opositando (de otra especialidad, no me seais malpensados) así que, como uno ya tiene experiencia en estas lides, pues le toca ayudar en el proceso. Y sostener en el momento de los bajones. Y animar y llevar la voz cantante cuando toca.
Agotador. No recordaba estar tan cansado desde mi propia oposición. Y lo que me queda. Estoy triste. Animadme.
Porque me muero. Sobre todo eso: me muero.
Me muero porque lo que más me apetece en el mundo es escribir y no puedo ni tengo la estabilidad mental para hacerlo.
Todo un drama, señores.
Me ha tocado ser tribunal de la Oposición de este año. No hace más de dos que me la saqué y ya me ha tocado evaluar cómo lo hacen algunos de mis compañeros de clase. Es agotador, no solo por la carrera a contrarreloj que los señores de las administraciones públicas nos imponen llevar (cobrando una mierda, todo sea dicho) sino porque, perfectito y pefeccionista que es uno, intenta hacer su labor lo más profesional posible y eso conlleva un desgaste de calcio, potasio y azúcares y demás nutrientes cerebrales que me deja turulato para el resto del día.
Pero, ¡oh, condena!, no puedo permitirme estar turulato porque mi chica también está opositando (de otra especialidad, no me seais malpensados) así que, como uno ya tiene experiencia en estas lides, pues le toca ayudar en el proceso. Y sostener en el momento de los bajones. Y animar y llevar la voz cantante cuando toca.
Agotador. No recordaba estar tan cansado desde mi propia oposición. Y lo que me queda. Estoy triste. Animadme.
Porque me muero. Sobre todo eso: me muero.
Me muero porque lo que más me apetece en el mundo es escribir y no puedo ni tengo la estabilidad mental para hacerlo.
Todo un drama, señores.